La Obediencia de una Reina

 

obedienciaObediencia y comunión parecen ser una definición correcta para el libro de Esther. En el se encuentran grandes enseñanzas, la que me parece por el momento mas profunda es el ejemplo de absoluta obediencia de esta joven huérfana lo que le permitió llegar a ser reina.

Este hermoso libro nos habla de una respuesta de parte de Dios para su amado pueblo al que nunca desampara. Si lo observas con detenimiento encontraras que en la oración y el ayuno esta la respuesta a los mas difícil que se le puede presentar en la vida a un ser humano. Ella sabía que sin la ayuda protectora de Dios podía perecer. Aunque no es mencionado el nombre de Dios en tan inspirador libro, esta implícita la participación activa de Él en todos los acontecimientos de este escrito.

Con autor desconocido, aunque posiblemente pudo haber sido el mismo Mardoqueo (aunque algunos otros mencionan que pudo ser Esdras), hay una fuerte intención de, por un lado, remarcar la desobediencia de una mujer llamada Vasthi cual actitud le trae consecuencias a su vida y por otro lado la obediencia de una mujer que pertenece al pueblo de Dios y que se dirige, vive y actúa de una manera totalmente opuesta.

Particularmente me asombro ver cuántas veces es mencionado en el pasaje bíblico que Esther tenía una conducta de respecto  y obediencia a su primo quien la adopto como si fuese su propio padre.

Observa las letras remarcadas que te indican la frase a revisar: “Ester no declaro su pueblo ni su nacimiento; porque Mardoqueo le había mandado que no lo declarase” 2:10.

Fija su mirada en como no solo obedecía a su primo sino también a un siervo como lo era Hegai eunuco del rey: “y llegado que fue el tiempo de Esther hija de Abihail tío de Mardoqueo, que el se había tomado por hija, para venir al rey, ninguna cosa procuro sino lo que dijo Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres: y ganaba Esther la gracia de todos los que la veian”2:15.

Y nuevamente la frase porque Esther hacia lo que decía Mardoqueo, como cuando con el se educaba ¿te das cuenta de que su obediencia fue mucho antes de llegar al reino? Nuevamente las indicaciones obedecidas dan un  buen fruto y en otros momentos: “mas entendido que fue esto por Mardoqueo, el lo denuncio a la reina Esther, y Esther lo dijo al rey en nombre de Mardoqueo, hizo se entonces indagación de la cosa, y fue hallada cierta; por tanto, entrambos fueron colgados en una horca. Y escribiose el caso en el libro de las cosas de los tiempos delante del rey” 2:22-23.

Este acto de acatamiento logro salvar la vida del rey, podríamos preguntarnos, ¿que tal si ya sabiéndose reina se hubiese negado a las indicaciones de su primo? Finalmente, ya no estaba bajo su protección y cuidado, que mas daba. Hasta aquí parece que la obediencia en la reina Esther se da de manera muy natural, sin embargo, el pasaje central del libro y en el cual pondremos mucha atención es Esther 4:5-14 léelo por favor con cuidado en tu Biblia.

Esther se entera de que Mardoqueo, su primo, esta vestido de saco y de ceniza, indaga el porque de esta situación. Un siervo mandado por Mardoqueo le avisa que su pueblo va a ser exterminado y que es menester que ella haga algo al respecto, deberá presentarse delante del rey y es llamada a obedecer esta indicación.

Es fácil suponer que ella lo haría como era su costumbre. Aquí es a donde me detengo un poco para mirar como en momentos de aflicción, de dificultad, de confrontación ya no es tan fácil obedecer, el texto bíblico nos menciona como de pronto ella duda, y manda decirle a Mardoqueo: “todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre o mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, por una sola ley ha de morir: salvo aquel a quien el rey extendiere el centro de otro, el cual vivirá: y yo no he sido llamado para entrar al rey estos treinta días” 4:11.

La respuesta de su mentor no dilata, se espera de su “hija”  algo grande, es ahora cuando mas la necesita, ella no puede flaquear o cambiar la conducta que la define. Y dijeron a Mardoqueo las palabras de Esther. Entonces dijo Mardoqueo que respondiesen a Esther: no “porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y liberación tendrán los judíos de otra parte más tu y la cas de tu padre pereceréis. ¿Y quien sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?” 12-14.

Que fuerte declaración dada por un padre, es ahora cuando lo que ella es debe manifestarse en este gran momento de confrontación personal, en donde la vida misma peligra. Es nuevamente la obediencia lo que debe hacer actuar a Esther  ¿Acaso no hay limites para obedecer? Tu vida personal puede correr peligro y entonces puedes usar argumentos que te ayuden a liberarme del compromiso, la respuesta de una mujer judía obediente fue esta: “y Esther dijo que respondiesen a Mardoqueo: ve, y junta a todos los judíos que se hallan en Susan, y ayunad por mi, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día: yo también con mis doncellas ayunare igualmente, y asi entrare al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco que perezca”.

Hay un refugio para ella, un asidero firme, el ayuno, la disciplina espiritual y el recogimiento que sin duda para el pueblo de Dios son la solución. Mi propia conclusión me dice que sin duda en las horas del ayuno se acercaron a Dios al Dios de los judíos, al Dios libertador porque puedo ver su mano protectora en los resultados. No es solo con su obediencia que las cosas podrán solucionarse, será necesario la humillación y rendición total al que lo puede, al todopoderoso quien, como en todo, tiene la última palabra.

En la época actual cada vez se hace mas difícil obedecer a Dios, sus preceptos y ordenanzas. La mujeres en momentos de aflicción ponemos excusas para disculparnos ante lo que nos parece difícil de realizar, el ayuno y la oración parecen haber dejado de ser disciplinas que apoyen a la mujer cristiana.

Hay un camino que podemos seguir: el de la obediencia, el ayuno y la oración, en el hay crecimiento personal y muy buenos frutos. La sociedad y la modernidad no entiende la sumisión como un acto de humildad, sino de sometimiento, de sobajamiento, olvidad que Jesús Cristo mismo nos pidió aprender de su mansedumbre y humildad de corazón.

Observa tu caminar de unos años para acá y si cada vez te cuesta mas trabajo obedecer a Dios te invito a mirar a una reina que pudiendo tener otra actitud ante el exterminio de su pueblo opto por la que la definía como una mujer integra: la obediencia y humillación ante su Dios. La aceptación y obediencia de Esther a los consejos de su padre adoptivo nos dan una clara enseñanza de la importancia de prestar atención a quien procura de nosotros el bienestar.

Nuestro amoroso Dios permanentemente demanda de nosotros obediencia para nuestra salud y bendición.

Finalmente, recuerda tu familia, tus pequeñitos están observando lo que haces, en momentos de crisis, como respondes ante los momentos difíciles y de aflicción. Es en ese momento cuando tus hijos aprenden sin sermones, sin que digas nada, cuando observan lo que haces, observan si realmente eres lo que dices ser y ellos sabrán como han de hacerse las cosas pro que miran en ti el ejemplo.

Esther fue el vaso que utilizo Dios para liberar a sus pueblo del exterminio, ruégale a Dios que te permita también ser su vaso para quiera a tu familia y ser luz y ejemplo de obediencia y adoración a El.  Pero ¿que obedecer? empieza amándolo a El por sobre todas las cosas.

FUENTE: Mujeres de Dios, No 8 Octubre – Diciembre 2010

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